domingo, 2 de diciembre de 2012

Patriotismo

Patriota. Esa es una palabra que me hace temblar, su majestuosidad es inmensa y por la que daría mi vida. Un hombre sabio dijo alguna vez "Morir no es nada, cuando por la patria se muere" y concuerdo con ello. Vivo todo los días de mi vida intentando alcanzar el honor de esos lábaros patrios. El reconocimiento de mi gente porque así sé que, algún día, cuando la oscuridad reine una vida podrán buscar en la mía una pequeña luz, una pequeña flama para encontrar la salida de ese horrible presente. 

En una clase junto con personas que supuestamente tienen la misión de cambiar a México nos pidieron que apuntáramos en una hoja los valores más importantes a nuestra consideración; yo sin pensarlo escribí patriotismo como el primer valor en mi lista. Yo no me siento nada sin mi patria, sin mi país o gente. Desgraciadamente para mi fortuna fui el único de mi clase que considero ese valor como uno de los que rigen la vida. Cuando comprendí la magnitud de este momento mi corazón palpitaba de una forma distinta y pensé en las palabras anteriormente dichas y me pregunte, ¿puedes cambiar a un país si no vives por él, sino morirías por él?

Los sueños que tenemos son egoístas siempre buscamos nuestro bien más allá que el de los demás. Cuando llegamos a esa maestría de ver por los demás mientras vemos por nosotros cuando nos convertimos en líderes, amando sin ver. Un líder siempre busca lo mejor para su comunidad, para su patria. Cuando este se amplía a un concepto de unión y deja de ser solo una palabra vacía como la conocemos. 

CGRGC

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