lunes, 31 de diciembre de 2012

Ausencia


La vida no cambia desde que te esfumaste,
todo sigue igual.
Me levanto y hago la rutina de siempre.
El sol brilla, a veces llueve.
Mi jefe me regaña.
Yo sigo comiendo, tomando defecando.
Saludo a la vecina,
ella sonríe como contigo.
No lloro, no hablo, tampoco callo.
Volteo a todas partes y observo,
no estás.
Oh dulce mujer mi llanto escondido,
niña del alma, corazón no mío.
Mis párpados se cierran, te imagino en nubes.
Sonrío.
Trago saliva, me siento nervioso.
No sé que hacer, abro los ojos.
Tengo miedo, grito por dentro.
Se me escapa una lagrima, ya no es lo mismo. 
Quiero ir contigo.

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